Cámara: Una cámara DSLR o sin espejo con modos manuales para controlar la exposición y capacidad de grabar en formato RAW es ideal. 

Objetivo: Un objetivo gran angular con una apertura luminosa (número f/ bajo) es fundamental para captar la mayor cantidad de luz y permitir la fotografía de paisajes nocturnos. 

Trípode:Un trípode sólido y estable es esencial para mantener la cámara inmóvil durante las largas exposiciones, evitando así el desenfoque por vibración. 

Disparador remoto:Un disparador remoto o intervalómetro te permite activar el obturador sin tocar la cámara, lo cual es crucial para obtener imágenes nítidas y evitar que la cámara se mueva. 

Linterna de cabeza:Una linterna de cabeza con luz roja es muy útil para tener ambas manos libres y poder ver el equipo y el entorno sin perder la adaptación a la oscuridad. 


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